Cargo a mi dulce Angela al comedor. Me doy cuenta de que quiere que la deje en el suelo, pero el hecho de que no luche contra mí demuestra lo cansada que está. No dejo de sorprenderme de lo increíble que es mi pareja. Su demostración de fuerza con su aura y las formas en que puede dirigirla y redirigirla son increíbles. Ni siquiera Cara puede hacer lo que ella hace. Solía pensar que Cara era la loba más fuerte que existe, pero ahora lo sé, mi pequeña pareja lo es.
Cuando entramos, la siento en