Papá no me la pone difícil en el entrenamiento, pero aún así me siento bien. Mientras trabajo para fortalecer mi cuerpo, Artemis también se hace más fuerte. Vuelve a estar en mi mente a tiempo completo, pero aún no lo suficientemente fuerte como para cambiar de forma.
Después del entrenamiento, me doy una ducha en vez de un baño, sabiendo que necesitaré tiempo adicional para peinarme y maquillarme. No sé muy bien adónde vamos, pero él me dijo que me vistiera bien, así que me decido por un vesti