Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de disfrutar de una buena tarde contándonos cotilleos frente a una taza de té, Danisa y yo regresamos. De nuevo, conduce ella, y su forma de llevar el vehículo me hace sentirme en riesgo constante. Pienso en la posibilidad de obtener mi propia licencia de conducción, pero lo descarto rápidamente de mi mente, pues aunque consiguiera ahorrar lo suficiente para pagarme las clases, y el examen, aún necesitaría un coche propio, y eso







