Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalgo de la casa de la manada convertida en loba. No he tenido la precaución de quitarme la ropa, y ahora llevo jirones pegados a mi pelaje, tiro de ellos con fuerza, sin pensar apenas en nada, y los voy lanzando por el camino, mientras me dirijo hacia las profundidades del bosque.
La cabeza me da vueltas, y cientos de preguntas recorren mi interior.
¿Alguno de los dos hombres de mi vida se ha preocupado alguna vez p







