Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesde que Emerald ha entrado en la habitación exudando sexualidad y desprendiendo ese sexy olor a cereza, no he podido hacer otra cosa que desearla. De hecho, he intentado refrenarme, le he ofrecido cenar, aunque yo tenía claro que después de la cena acabaríamos acostándonos, pero cuando me ha respondido con esa voz sexy, he notado como mi pene cobraba vida, y me ordenaba hacerla mía.
Ahora viéndola con esa expresión satisfecha, siento una ola de profunda felicidad invadiéndome, lo qu







