Capítulo 16 —Conmigo dentro
Dorian:
Los días comenzaron a pasar como una especie de tortura lenta y constante. Cada mañana llegaba a la oficina con la esperanza de que Elektra no apareciera, de que su presencia se desvaneciera de mi vida tan rápido como había irrumpido en ella. Pero no era así. Ella era persistente, y cada vez que el reloj marcaba una nueva hora, mi estómago se tensaba en anticipación de su llegada. La primera vez que apareció después de aquel encuentro en mi despacho, fue solo