Capítulo 23 —Siempre tan poética
Narrador:
El reloj marcaba poco después de las seis. La jornada en la Fundación había terminado para la mayoría, pero Desirée seguía revisando documentos en el escritorio compartido. Las luces del atardecer entraban oblicuas por los ventanales, y el silencio del despacho se sentía espeso. Cédric estaba frente a ella, revisando informes clínicos en su laptop, con la camisa remangada y el ceño levemente fruncido. La tensión flotaba entre ellos, como siempre. Hasta