Mundo ficciónIniciar sesiónNo tengo idea de cuántas horas han pasado antes de que Fingal levante la mano en el puño y haga que todos se detengan de inmediato. Mi cuerpo es eléctrico y, debido a la adrenalina, no me siento cansada. Puedo ver en los rostros que me rodean que no soy la única.
El general hace un gesto circulatorio con la mano en el aire, indicando que cada tropa debe ocupar el lugar que le corresponde en la estrategia. Me quedo quieto, ya que entraré al campamento con el primer grupo.
<






