Brooke había intentado prepararse mentalmente para cuando llegara ese momento y, a pesar de que pensó que lo haría bien, nada, absolutamente nada que hiciera, la habría podido preparar para volver a tener frente a ella el hombre que tanto amó una vez, el hombre con el que había imaginado su futuro, junto al que pensó criar a su pequeña, el hombre del que, muy a su pesar, todavía estaba completamente e irrevocablemente enamorada.
En el momento en que sus ojos lo vieron lo supo, en todo el tiemp