Mientras que Emily conducía con temor observaba el retrovisor, un rostro cubierto de barba era aquella imagen que hacía que perdiera el control, sus ojos se humedecieron.
—Que gusto volverte a ver, espero que no te hayas olvidado de mí —Emily intentó responder, pero un enorme nudo en su garganta se lo impidió.
»Mientras que soy perseguido por las autoridades, tú vives cómodamente con el hombre que se suponía que ibas a acabar, al que ibas con su vida, me has jugado sucio Emily, me traicionaste