52... ¿Por qué duele tanto?
★Jenny.
Lo mejor fue alejarme de la oficina de Max, esa mujer salió echando chispas y maldiciendo entre dientes.
Comencé a caminar por una área del hospital donde hay muchos niños, me entretuve viéndolos, reír y jugar con unos juguetes.
Después solo me puse en pie para buscar a Hanna, seguro ya se desocupó.
Quiero irme a casa, no me siento muy bien, tengo un poco de vértigo.
“¿Miren a quién tenemos aquí?” Pronunció Montserrat, sin siquiera prestarle atención.
Comencé a caminar sin decir nada.
“