Punto de vista de Elena
La pregunta fue como un bisturí, cortando limpiamente el entumecimiento persistente y dejando al descubierto el nervio en carne viva.
¿Está el padre por aquí?
Estaba en Londres. Sentado en una casa oscura y silenciosa, convencido de que su único valor residía en servir de escudo humano. Estaba quemando su fortuna para proteger mi imperio, completamente ajeno a que había dejado una parte de su alma en Nueva York.
"Está en Londres", dije, con la voz quebrándose en la últim