Capítulo 36. Armas de guerra.
Adrian llegó poco antes de que el médico cruzara la reja principal. Elena lo vio bajar del auto con paso rápido y la chaqueta oscura colgándole de un brazo.
Se encontró con ella al subir las escaleras.
—¿Y los niños? —preguntó antes de darle un beso en la mejilla como saludo, aunque sosteniéndola por la cintura de manera posesiva.
—Están con Leo. Poco han salido de ahí en toda la mañana.
Adrian asintió y siguió hasta la habitación de su hijo sosteniéndola y manteniendo su ritmo.
Al entrar, hall