Sylvia miró sus rostros.
Después de un rato, Liam le preguntó:
—Mami, ¿voy a tener otro hermanito o una hermanita?
Sus ojos eran brillantes y claros, y parecía haber algún tipo de expectativa brillando dentro de ellos.
Sylvia respiró hondo y respondió:
—Sí.
Liam volvió a mirar su vientre.
La carita regordeta de Isabel también estaba confundida.
Justo cuando Sylvia estaba un poco inquieta y quería explicarles, la mano de Isabel de repente volvió a tocar su vientre. Ella murmuró: