Capítulo 599
El cuerpo de Sylvia estaba demasiado débil y se mareó, apoyándose contra Thomas después de unos pocos pasos.

Thomas la ayudó a levantarse varias veces antes de cargarla directamente en sus brazos.

Su rostro estaba pálido contra sus brazos mientras yacía inmóvil.

Luego, la llevaron a un coche cálido.

Thomas se sentó a su lado, todavía sosteniéndola con una mano.

El coche no tardó en ponerse en marcha.

Sylvia cerró los ojos incómoda y dijo con voz ronca:

—Thomas, no quiero irme a cas
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