En la puerta lateral del pasillo, el viento frío zumbaba en el aire.
“Tiempo sin verte, hermano”. Fue Thomas quien habló primero después de la larga confrontación silenciosa.
Odell lo miró profundamente y le preguntó: “¿Por qué estás enseñando aquí en la academia?”.
“Por alguien en particular”.
La expresión helada de Odell se volvió sombría. Pronunció cada palabra con un toque de frialdad: “Ella es tu cuñada”.
La mirada tranquila y helada de Thomas permaneció igual mientras decía: “Has