Tara no pudo evitar sorprenderse.
Sin embargo, la expresión de Odell era claramente indiferente, sin mucha emoción. Estaba claro que no tenía intención de armar un escándalo con la Tía Tonya debido a ella.
Tara se tragó su enfado y dijo con la voz entrecortada: “De a… acuer… acuerdo”.
Caminó hacia su coche con la cabeza agachada mientras su esbelta figura lucía agraviada y dolida.
Odell la vio subir al coche y cruzó por la puerta de la entrada. En el pasado, le habría advertido a la Tía Tony