Capítulo 32
Sylvia escuchó la palabrería de Betty durante un buen rato.

Los demás compañeros también aportaron su granito de arena, diciéndole que tuviera cuidado con sus palabras y acciones, y que no hiciera enojar al jefe.

Como todos esperaban, un supercoche blanco de edición limitada se detuvo frente a la entrada del estudio.

Dos mayordomos ancianos se acercaron a recibir al invitado mientras Sylvia y sus colegas se alineaban de forma organizada en la entrada.

La puerta se abrió y salió una figur
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