Isabel escribió a mano una respuesta que no le hizo daño:
—Sí, estoy en casa.
Flint preguntó:
—Vi a Roland ayudándote a subir al auto. ¿Fue él quien te envió a casa?
Isabel contestó:
—Sí, le pedí que me llevara a casa.
Flint la sermoneó.
—Hermana, sé que fuiste tú quien lo contrató. Pero recuerde, al final del día, él sigue siendo el vicepresidente de Carter Corporation. Ya está bastante ocupado con el trabajo, ahora le preocupa tener que enviarte a casa.
Isabel h