En otro lugar escondido detrás de un seto de arbustos, Isabel llevaba un rato observando discretamente la escena. Envuelta en capas de tela, una máscara y una gorra para ocultar su identidad, mantuvo un ojo atento a Moses y Caprice, con sus intenciones envueltas en un velo de misterio. Perpleja por el comportamiento reservado de Isabel, su asistente le preguntó:
—Señorita, ¿qué está buscando?
Isabel, con los ojos entrecerrados y contemplativos, se alejó de la vista y se dirigió hacia la tor