Sherry se sentó junto a la cama por un rato, ansiosa por ver a Caprice, pero la niña estaba en compañía del hombre.
Sin saber si el hombre todavía estaba enojado con ella, dudó en salir de la habitación, temiendo que cualquier intento de escapar pudiera empeorar la situación. En consecuencia, su único recurso era permanecer oculta dentro de los límites de la habitación.
Mientras tanto, en la sala, Caprice acababa de terminar una bolsa de bocadillos.
John se secó la boca y preguntó:
—¿Qu