Sherry se reía entre dientes ante su inesperada reacción.
—Él, él...
Su risa tenía una cualidad infantil, haciéndola parecer un tanto tonta.
John suspiró, abrió la puerta del auto, tomó su mano y la guio hacia el auto. Siguiéndolo de cerca, cerró la puerta.
El conductor se fue rápidamente.
John volvió su mirada hacia Sherry.
Ella lo miró a los ojos con el rostro sonrojado, el rubor añadiendo una cualidad adorable y encantadora a su apariencia.
Él la miró entrecerrando los ojos.