La mirada de Sherry se desvió, pero permaneció en silencio.
Tanto Matthew como Janine mostraron signos de remordimiento e inclinaron la cabeza en señal de culpa.
—Espero que ustedes dos no vuelvan a molestar a Sherry. De lo contrario, estaré disgustado —les advirtió John con una mirada gélida.
Los ojos de Sherry brillaron.
Algo parecía andar mal con el hombre que la defendía delante de sus padres.
Matthew respondió rápidamente:
—Entiendo. No molestaremos más a Sherry.
Janine perma