John se rio entre dientes ante la anticipación de Sherry.
—Mentí; ella no está en el coche.
Sherry estaba furiosa.
—¡Estúpido!
Una idea repentina cruzó por su mente y sonrió con confianza.
—Será mejor que me lleves con ella ahora mismo, o te quedarás aquí conmigo toda la noche. ¡Ni siquiera pienses en ir a ningún otro lado!
Ella apretó sus brazos alrededor de los de John, sus mejillas pálidas por el frío mientras se inclinaba más hacia su brazo, con una expresión desafiante e inqu