Una profunda amargura nubló sus ojos y las lágrimas brotaron casi al instante.
Mientras se preparaban para escoltarla fuera del salón de banquetes, Sherry intentó hablar. Quería desatar su ira contra él, proclamar que ella era la madre de Caprice. Deseaba que todos los invitados supieran que John, Madame Stockton y Julie conocían muy bien su identidad.
Sin embargo, algo se atascó en su garganta, dejándola sin palabras.
Madame Stockton y Julie fingieron no reconocerla, impulsadas por el des