Flint, temblando de miedo, buscó refugio detrás de Isabel.
Liam mantuvo una conducta tranquila, pero sus ojos traicionaron su inquietud ante la presencia de Odell.
Odell examinó la habitación antes de volver a mirar a los niños.
Isabel actuó como un avestruz enterrando la cabeza en la arena, escondiendo el rostro detrás de la espalda de su hermano y evitando la mirada de Odell.
Por otro lado, Flint miró con cautela detrás de Isabel. Cuando vio la expresión intimidante de Odell, rápidamen