Por casualidad, su teléfono sonó justo cuando se alejaba de Caprice.
Sacando el teléfono de su bolsillo, frunció el ceño con molestia al reconocer a la persona que llamaba. Respondiendo sin un saludo formal, preguntó:
—¿La situación aún no se ha resuelto?
La persona que llamaba era Peter y su voz transmitía una sensación de ansiedad y precaución.
—Señor, lamentablemente tiene que venir personalmente para resolver el asunto.
—Muy bien, asegúrate de que todo esté preparado. Estaré en c