El coche avanzó por el carril.
Sylvia se recostó en el asiento con una expresión fría. Se sentía como si toda la energía se hubiera agotado en su cuerpo.
Tristán no tardó en percibir que algo le ocurría.
Recordó la última amenaza de Odell antes de que se fueran y le dijo: "Sylvia, puedo ayudarte a pelear por la custodia de la niña".
La mirada de ella vaciló.
Tristán dijo: "Isabel ha estado viviendo contigo todo el tiempo. Aunque no pueda ayudarte a conseguir la custodia de Liam, ha