La cena de celebración con Kitt por haber ganado su partido de futbol fue menos incómoda de lo que Kate esperó, sorprendentemente.
Su hijo estaba muy feliz y comió a dos manos, Iris no dejaba de querer mimarlo y Kitt por una vez no parecía muy descontento con eso, para alegría de Kate. De verdad la hacía sentir muy feliz ver que sus hijos podían llevarse bien.
La verdad la cena la relajó mucho, pero no pudo dejar de sentirse nerviosa mientras los minutos avanzaban, sabiendo que luego tendrí