—¡Tenemos que hablar! —gritó Kitt en medio de la cena de esa noche, sorprendiendo a todos, ya que normalmente se dedicaba a comer a dos manos y tratar de jugar videojuegos a escondidas de su madre.
—¿Qué pasa ahora, hijo? ¿Te sientes bien? —Kate se espantó de inmediato de solo pensar que podría haber vuelto a enfermar.
—Nop, estoy mejor que nunca de salud, ¡lo cual me viene súper bien, en el mejor momento, por que pronto tendré un partido amistoso entre compañeros del club de futbol! Se decid