—¿Katie?...
Por alguna razón, ella sintió sus ojos llenarse de lágrimas, pero las contuvo.
—Hola, Chuck… sé que ha pasado mucho tiempo, pero… te necesito… mi hija te necesita.
—Pero… ¿qué fue lo que pasó?...
Sin poder contener su llanto, Kate le explicó todo, el auto y lo mal que acabó su niña, además de su desesperación por encontrar un donante y hasta de la recompensa en efectivo que ofrecía Ethan.
—Mira, Katie, tardó más de dos horas en ir a tu ciudad en auto, ¿eso está bien? ¿Podrá re