Después de tener el ultrasonido, Ethan y Kate volvieron a casa en el auto en silencio, pero esta vez un silencio mucho más cómodo, los dos todavía ilusionados y llenos de ternura por lo que vieron en la máquina, por ver a su pequeño frijolito.
Kate seguía sonriendo mientras Ethan conducía de regreso a la mansión, pero pronto Kate suspiro y supo que tenía que tocar otro tema muy importante con su ex marido.
—Oye, Ethan —lo llamó con pesadez—. He estado postergando este momento, pero… no podem