Kate llegó casi brincando de alegría a su casa, corriendo a su habitación y buscando entre sus ropas más elegantes, totalmente ilusionada por la cita que tendría hoy con su marido, la cita que podría ser la salvación para su matrimonio después de tantos meses de crisis y de haber estado al borde del divorcio y la terrible separación de su familia, pero ahora con su aniversario tenía la esperanza de por fin solucionar esta terrible situación.
Encontró un vestido que él compró para ella el año a