A las seis de la mañana en punto, Ethan Di Castro llegó a la oficina de su nueva editorial principal, que en realidad era la vieja principal, la primera, la que inició todo. Le traía tanto buenos como malos recuerdos estar aquí otra vez, pero luego de un par de semanas ya se había acostumbrado, y era bueno tener a viejos colegas trabajando con él.
Estuvo trabajando hasta que a poco de las siete de la mañana Marie, Matsumoto y Serena invadieron su oficina.
—¿Por qué evitaste el desayuno? ¡Te pre