Mundo ficciónIniciar sesiónEl enojo, si lo perturbaba. Su rostro pálido y como se alojaba los botones de su camisa. Me decía que no tenía la calma que su mirada quería mostrarme. Era evidente que me esperaba y había pensado en lo que podría suceder.
Sin embargo, el que lo haya pensado no quiere decir que sabrá como hablarme, porque la mujer de hace años ya no está en mi mente. Esa tonta ya no va a ser condescendiente con él y mucho menos,






