George.
Me estaba matando la desesperación por desear saber que ocurrió. Pero los minutos pasaron y lo único que podía hacer era pasearme por el pasillo de la clínica.
Sin noticias, sin nada para saber que no corría peligro. Sentí sudor, más solo era ideas porque incluso algo frío recorrió mi espalda. Cada segundo, me pareció una eternidad. No obstante, era la única opción que había. No era algo que podía controlar como con otros aspectos de mi vida, no salió nadie desde que la puse en la cami