Capítulo 39. Una cena con Ana Lupot
—Fue un suceso muy lamentable, Egil. Pero gracias a Dios, todo ya se resolvió —contesta finalmente Lilith ante la mirada intensa de su primo.
—Si te puse a cargo de mi casa es porque confío en tu capacidad, Lilith. Necesito que me comentes todo exactamente como sucedió ese día —Egil deja a un lado sus documentos y se concentra totalmente en ella—. Quiero que me digas todos los detalles.
—La joven Valencia y Petra estaban juntas en el jardín dando un paseo esa mañana. De un momento a otro, ell