Capítulo 103. Ya no me importa nada
Gage entra en ese momento a la habitación y se da cuenta de la discusión entre ellos.
—Sí, eres ese padre que deseó su muerte y la de su madre cientos de veces —replica Irene entre sollozos—, el que la repudió y no le importó que pasara hambre y frío en esa precaria finca durante toda su corta vida mientras tú dormías en las mejores camas, el mismo padre que nunca permitió que la médica la atendiera cuando se encontraba enferma y no dejó que yo le llevara un vaso de leche a Adelaide cuando habí