Lila Chen se encontraba descalza sobre el frío mármol del baño del penthouse, con una mano aún agarrando el borde del espejo sin marco que acababa de inclinar lejos de la pared.
La diminuta luz roja detrás del cristal parpadeó una vez, luego dos, constante y silenciosa, como si se estuviera burlando de ella.
Sus dedos se apretaron sobre el marco del espejo hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Lo jaló hacia adelante con ambas manos, los ventosos se soltaron con un chasquido, y lo colocó c