Alan y Héctor bajaron un rato a la cafetería, luego de beber un café, subieron al ascensor. En ese momento Jeremy y Anni acababan de llegar y llamaron al mismo ascensor. Las puertas se abrieron cuando llegó al piso donde se encontraba la recepción, Alan espabiló cuando inesperadamente vio a Jeremy, sintió que la piel se le puso fría.
—¡Jeremy! —dijo Héctor muy sorprendido.
—Hola tío. —Saludó a ambos, aunque Alan estaba pasmado.
—¿Cuándo llegaste? creímos que aún estabas en la India. —Él subió a