En la mañana Alan bajó al comedor a desayunar y saludó a todos los que se encontraban presentes, incluyendo a Lauren. Él se acercó a sus padres y les dio un beso como de costumbre. Por un momento miró a Lauren a los ojos, él estaba apenado por su mala actitud del día anterior, entonces la esquivó de inmediato. Después de desayunar Lauren se dispuso a ir a su habitación; acababa de entrar cuando Alan la alcanzó y le dijo:
—¿Siempre irás a la casa de los Scarcella?
—Sí voy a ir, aunque no deseo