11 Tan a la ligera.
Jeremy se fue a su habitación, cuando entró tiró la puerta. Se quitó el calzado y el traje quedando solo con el bóxer; después fue al baño y puso a llenar la tina. Cuando estaba lista se sumergió un rato en el agua, quería apaciguar aunque fuera un poco la consternación que tenía.
Allí permaneció varios minutos pensando en la discusión que acababa de tener con esa desconocida que portaba el título de ser su esposa. Se dijo en sus adentros:
“No puedo creer que tome tan a la ligera la anulación