Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnnie se encerró en su oficina y se sentó detrás del escritorio, agarró un pequeño florero y lo lanzó lejos para desquitarse la rabia que tenía por dentro; después pensó dentro de sí:
"Maldita prostituta, estás muy equivocada si piensas que te dejaré el camino fácil para quedarte con Rodrigo. Me voy a encargar de sacarte de su vida como lo que eres, una mujerzuela".
Luego pen







