Mundo ficciónIniciar sesiónPor la tarde el portero llamó a la casa anunciando que afuera estaba el señor Israelí Salvatierra.
—Sí que pase. —Dijo Regina. Después con entusiasmo le informó a Rodrigo:
—¿No te imaginas quién está por entrar?
—Ni idea, ¿de quién se trata?
—Tu primo Israel. —Los ojos de Rodrigo se pusieron como un par de platos.
—¿Y a qué vie







