Capítulo 30. Fue un accidente 1
Luego de refrescarse el rostro frente al lavabo, Lia permanece unos segundos observando su reflejo en el espejo. El agua fría consigue aliviar parte de la tensión que acumula desde el encuentro con Ravenna y Axel. Respira profundamente, toma una toalla de papel y se seca las manos con calma. Ya se siente mucho más tranquila. El almuerzo con el equipo de Aurion le devuelve parte de la confianza que creía perdida.
Arroja la toalla al cesto y sale del baño con la intención de regresar a la cabina.