Bar Trece.
La noche había caído sobre la ciudad con un aire inquietante.
Las luces de neón iluminaban las calles mientras decenas de automóviles de lujo llegaban uno tras otro al exclusivo Bar Trece, un lugar al que solo tenían acceso las personas más poderosas y peligrosas del bajo mundo. Aquella no era una simple fiesta. Era una reunión donde convergían los líderes de las mafias más importantes de Europa, hombres y mujeres cuyas decisiones podían desatar guerras o detenerlas con una sola palab