Elion hizo una señal con la mano y sus hombres se prepararon.
—Entren.
Los guardias irrumpieron en el burdel mientras Elion avanzaba detrás de ellos. Apenas cruzó la puerta, sintió una opresión en el pecho.
Era miedo por ella. Por su hermana.
—¡Buscamos a Fiorella Monti! —gritó uno de los guardias.
Los hombres que estaban dentro levantaron las manos.
—¡La mujer escapó!
Elion se detuvo.
—¿Qué?
—¡Acaba de escapar! —respondió uno de ellos—. ¡Atacó a uno de nuestros hombres y salió corriendo!
Elion