Me fui muy a prisa a mi habitación, saludé a Vik lo más rápido que pude y me encerré.
Parece que no todas las mamás conocen bien a sus hijos, porque si no, Valeria habría notado lo que Vik y Vlad sienten el uno por el otro.
Dormí poco, necesitaba relajarme, pero pensar en Vlad y en Vik juntos, no me lo permitía.
No supe cuando terminé por dejarme arrastrar hasta los brazos de Morfeo.
*****
-Buenos días.
-Buenos días, hermosa princesa.
¿Qué tal tu noche?
No dormiste muy bien, por lo que veo.
-Yo