-Ay…
Ella suspiró.
-Las dejaré solas.
James rompió la tensión que volvió a formarse en cuanto se marchó.
-¿A qué han venido? No deseo escucharlas, ni a usted ni a su cuñada.
-Así que esta es tu postura, la entiendo.
No obstante, vas a escucharnos quieras o no.
-Por supuesto que lo haré, ustedes, la gente con poder y dinero puede hacer que la gente
como yo haga lo que le ordenan.
Ambas se miraron. En lugar de Emma, Andrea habló.
-Loraine, aunque tú creas o trates de convencerte de que somos