-¡¿Volvieron?!
Preguntó Alana con las cejas levantadas.
-Sólo por un rato...
-Está bien, diviértanse.
Sonreí y jalé a Ammelie hacia la mesa de los recién casados, ahí nadie nos molestaría.
Nos sentamos frente a frente y tomé ambas manos de mi hermana.
-Emma, no era necesario que te quedaras mi amor.
-Lo es Amme… No hemos tenido tiempo de hablar y no lo tendremos hasta que yo vuelva de vacaciones, tampoco espero que me cuentes toda tu vida en cinco minutos, yo misma sé que cada quien tiene sus t